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:: 30.12.07 ::

30 metros de isleta de tráfico en medio de una autopista. 30 metros de tierra, algún arbusto y un par de grandes rocas supuestamente decorativas. Como la Luna, lejos de la humanidad, más allá del fin del mundo, sólo pisada 1 vez desde su génesis. Una isla, en fin, ignota e ignorada. Todavía tenía impresas en la arena las huellas de quienes plantaron los árboles cuando llego el primer colono. Portaba una caseta prefabricada de jardinero que medio ocultó entre los árboles. Se intaló hace casi 2 años, incapaz de pagar una hipoteca o un alquiler en la gran ciudad, y convencido de que nadie se percataría de su presencia.

Y es que las isletas de tráfico existen físicamente, pero es como si fuesen invisibles. A 120 km/h, fija la vista en el espacio entre tu parabrisas y el coche de delante, no existe nadie viviendo en una isleta a unos metros de tí. Desaparecen los detalles. No hay pequeñas tomateras. No existen Robinsones postmodernos. Ni Principitos viendo crecer un jaramago.htm entre el asfalto y las señales.

Hasta que Irene pinchó y buscó refugio de la velocidad en el islote. Un extraño cartel rezaba "Bienvenido/a a Enmedio de la Nada". Pero esa es otra historia.

Feliz año.


:: Susurros de _Muerte_ a las 8:01 p. m. [+] ::
:: 6.12.07 ::
El sábado pasado me levanté y me fuí a desayunar con Sandman y nuestro peque, Miguel, antes de entrar en la Expocómic. En la expo, flipó con los colores, los soldados de asalto imperiales, el barullo... alternando la emoción con el sueño más profundo, como es típico en los frikis de un año.

Soy Muerte. En la web firmo como __M__. Mi nombre real también empieza por eme. La gente que me conoce seguramente me definiría como algo tímida, más bien callada (al menos si no tengo confianza) y creo que de trato amable. No tengo grandes virtudes, pero sí, creo buen temple y buen humor. Ante problemas, agobios, imprevistos, etc. soy de las que intento respirar hondo y contar hasta 10, para no perder el Norte.

Pero resulta que, de vez en cuando, me sale el Hellboy que hay en mí. Y sale de lo más profundo de mí, rugiendo y resoplando, como cualquier criatura del Averno. Concretamente, suele salir en presencia de fanfarrones, sabelotodos y chulos. De ambos géneros. Y el destino quiso que esa mañana me topara con Berenice.

La llamaremos Berenice. Ignoro su nombre pero Berenice suena misterioso, victoriano y oscuro. Se levantó a las 6 de la mañana aunque Expocómic no abría hasta las 10, para pintarse y prepararse. Y colgarse el ataúd de "poliespán" al hombro.

Tras una mesa redonda muy interesante tocaba otra sesión de firmas de autores pero, como a Miguel le tocaba comer, me levanté e intenté dirigirme con el carrito a un lugar más tranquilo donde pudiera darle su puré tranquilamente. Como había bastante gente, esperaba pacientemente a que me vieran y me hicieran un hueco para pasar. Cuando no, les pedía amablemente que me cedieran el paso un segundo para poder salir. Sin ningún problema hasta encontrarme con Berenice. Allí estaba. En todo su esplendor. Una niñata de no más de 16 años (niñata no por su edad sino por su actitud de perdonavidas) que resopló y se puso en jarras. Una niñata, para más inri, pintada como una puerta, vestida de véte a saber qué, aunque supongo que de Reina de la Oscuridad o algo parecido, y rodeada por todo un séquito de esperpentos del mismo pelaje. Se plantó delante, con un tintineo de perlas, plata y abalorios y me espetó: "Es que aquí no puedes venir con un carrito". Así, tal cual. Ante la sorpresa mayúscula de la masa.

Y claro, cuando se me hincha la vena, a mí, en Mala Hostia Oscura, no me gana nadie. No puedo reproducir aquí mi respuesta a su chulería porque son cosas que te salen en el momento. Pero fué algo así como: "ClaaAAAaaro. Y con una ataúd de 2x1 metros colgado de la chepa sí. De todas formas, yo, es una costumbre como cualquier otra, suelo ir a los sitios con lo que me sale del mOÑO." O algo parecido.

Y Berenice se quedó sola en este mundo. Muda por un instante. Echa un basilisco algo después, gritando mientras yo me alejaba como si nada con el carrito más ancha que larga. Perdida ya su impoluta imagen de fría muñeca de porcelana. De Reina de la Oscuridad a verdulera del Antiguo Régimen en 3 minutos, pese a los tules y los tafetanas. Un reinado fugaz.


:: Susurros de _Muerte_ a las 11:40 p. m. [+] ::

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